Así viven en la ‘ciudad’ de los pandas

La base de Investigación y Reproducción de Pandas de Chengdú, China, es la más grande del mundo, en donde unos 176 pandas viven en sus 60 hectáreas. El Financiero entró a este lugar y así es…

Daniel Blanco/El Financiero/01:15 PM Última actualización 07:49 PM/SICHUAN, China.- En los 60 sólo quedaban mil pandas silvestres por causa de la expansión humana y la erradicación de los entornos naturales; hoy en día hay 2 mil habitando en centros de conservación y en entornos silvestres y uno de los responsables de esto es la Base de Investigación y Reproducción de Pandas de Chengdú, China, la cual es punta de lanza en esta tarea.

El centro, en el que trabajan 400 personas, tiene 60 hectáreas en las que los animales cuentan con espacios de esparcimiento diversos, hay puntos en los que están las madres con sus hijos pequeños, otros en donde están los bebés en incubadoras que simulan el calor que tendrían recostados en el estómago de la madre -entre 36 y 38 grados- y otros en donde juegan, duermen y comen.

“El parque se abrió en 1987 y ahora ya tiene unos 30 años de historia; en 1987 sólo teníamos seis pandas y en 2016 ya teníamos 176, actualmente la base es la más grande en el mundo y la llamamos santuario artificial, es decir, anteriormente los pandas no vivían aquí y los trasladamos aquí para que se reproduzcan y para protegerlos. El objetivo del establecimiento de esta base es reproducir los pandas y educar a la población”, mencionó Zhong Yangping, miembro de la oficina de la administración de la base, en entrevista con El Financiero.

Es común que las madres pandas tengan mellizos, casi el 50 por ciento de las hembras ven nacer a dos bebés en un parto. Una de las ventajas de estas bases es que, en el entorno natural, las pandas abandonan a la cría más débil al nacer para dedicarse a la crianza de uno de los bebés; en el centro de conservación ambos pandas sobreviven.

Pandas (Daniel Blanco)

Existe una técnica de maternidad que se usa comúnmente en estos lugares, consiste en cambiar a los gemelos después de pocos días de estar con la madre, así ella se adapta a ambos y las crías pueden tener una crianza natural y tomar leche materna, la cual es básica en los primeros meses de vida ya que está llena de anticuerpos.

Algunas pandas tienen experiencia en cuidar a sus bebés, en estos casos los cuidadores sólo le quitan el bebé a la madre para hacerle chequeos médicos (cuando la panda sólo tiene una cría), pero en algunas ocasiones las madres no tienen la capacidad para hacerse cargo de los recién nacidos, es en estos casos en los que el centro interviene y los asiste dándoles fórmula de una leche especial que ha sido resultado de años de investigación, los mantiene en incubadoras, los ayuda a defecar -cuando son pequeños no pueden hacerlo por sí mismos-, entre otras cosas.

El embarazo de una panda dura 100 días; después de que nacen los bebés se quedan con la madre casi por un año, a esta edad ya tienen dientes para comer otros tipos de cosas como hojas de bambú, bambú, pastel de panda (comida preparada rica en nutrientes) y manzanas, alimentos con los cuales se nutre a estos osos en los centros.

“Para realizar la separación completa con la mamá es más o menos al año y medio ya que, aunque ya no necesita la leche de la mamá, tienen que aprender las técnicas para escalar los árboles, elegir los mejores bambúes para comer y evitar peligros”, mencionó Yangping.

China tiene un total de 400 pandas bajo protección humana, el resto viven en entornos silvestres y el 80 por ciento de éstos viven en las montañas de Chengdú.

SALIENDO DEL CAUTIVERIO

Pandas (Daniel Blanco)
Desde el establecimiento de la base en Chengdú hasta la actualidad han nacido 250 crías, 176 de ellas han sobrevivido, pero el cautiverio tiene un precio, los pandas que viven ahí están tan acostumbrado a los humanos y a la vida en entornos controlados que es difícil liberarlos en los entornos silvestres, ha habido algunos casos en los que los pandas mueren a los pocos años.

Desde 2012 los investigadores están desarrollando métodos alternativos para que los pandas gigantes sean más independientes, uno de estos esfuerzos es un centro en Dujiangyang, ubicado a 55 kilómetros de Chengdú, en donde actualmente hay 10 pandas que tienen decenas de hectáreas de entorno natural sin intervención humana.

Los pandas que califican para este programa son los que están en la etapa de bebés o adolescentes (antes de los 12 meses) y tienen que asistir acompañados de sus madres en función de que puedan ser criados de igual manera que en la vida silvestre.

En la zona hay espacios con bambúes para que los animales busquen su alimento por sí solos y los humanos que entran a las zonas los hacen con unos trajes de pandas que están embarrados con orina y heces de los animales, de esta forma los pandas no se acostumbran al olor humano. La zona está monitoreada mediante cámaras lo que permite el estudio y análisis de la iniciativa.

En China la conservación de pandas es una política de Estado, lo que significa que todos estos programas reciben fondos del Gobierno para su funcionamiento.

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