Brexit, un laberinto de incertidumbre

El proceso de divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea (UE) suma cinco rondas sin un avance significativo y un retraso para iniciar la segunda fase donde se hablará de un acuerdo comercia

Perla Pineda/El Economista/21 de octubre de 2017, 10:27. El proceso de divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea (UE) suma cinco rondas sin un avance significativo y un retraso para iniciar la segunda fase donde se hablará de un acuerdo comercial, según lo han dejado entrever los negociadores de ambas partes. La pregunta sigue siendo cuáles serán los efectos en la economía británica una vez que se concrete el Brexit.

De acuerdo con un análisis económico de la entidad financiera holandesa, Rabobank, en el escenario de un Brexit duro a Reino Unido le saldrá caro salir de la UE sino pacta un acuerdo comercial, lo cual le costaría 18% del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2030, lo que significa 400,000 millones de libras (US$530,000 millones) en términos absolutos, o lo que es lo mismo, 11,500 libras por trabajador.

No obstante, para los economistas aunque exista un TLC Reino Unido entrará en una recesión de dos años cuando se materialice el Brexit, experimentaría una caída de 1.1% en su PIB y de 2.4% si no se alcanza el acuerdo comercial.

Las barreras al comercio con la introducción de aranceles, la disminución de inversión extranjera directa, la pérdida de servicios financieros, la reducción de la inmigración y la fuga de talentos, son factores que impactarán inevitablemente en el crecimiento económico de Reino Unido.

Mecanismos atenuantes

Para mitigar el impacto económico y la incertidumbre, aunque con un margen limitado, los economistas precisan que el gobierno británico podría optar por una reducción de los impuestos corporativos para generar efectos positivos en la inversión privada y evitar que las empresas reubiquen sus actividades. La desventaja es que esta reducción debe ser compensada de alguna manera al aumentar los impuestos en otros frentes, como el impuesto sobre la renta.

Con su salida, Reino Unido podría tener ahorros de 8,000 millones de libras anuales al reducir su contribución al presupuesto de la UE, sin embargo, si el país quiere mantener el acceso al mercado interior de la UE, lo más probable es que tenga que seguir contribuyendo al presupuesto del bloque de 27 países.

Reino Unido tendrá la libertad de pactar acuerdos comerciales con otros países como Estados Unidos y China pero enfrentará el reto de construir un marco comercial completamente nuevo que le dé un mejor trato comercial de manera individual que formando parte de la UE.

Destacado

Desde el referéndum de junio del 2016, la libra ha caído en más del 15% frente al euro.

La primera ministra británica Theresa May ha dicho que Reino Unido está listo para hacer frente a eventualidades.

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