Católicos de Oaxaca exigen destitución de arzobispo por encubrir pederastas

POR PEDRO MATÍAS , 3 ENERO, 2018/OAXACA, Oax. (apro).- Un grupo de católicos se apostó este miércoles frente a la Catedral Metropolitana y el Arzobispado para exigir la “destitución” del arzobispo de Antequera José Luis Chávez Botello por “encubrir” pederastas y “provocar” la muerte de 32 sacerdotes de avanzada edad.

“¡Fuera Botello!, ¡Fuera Botello!, ¡Fuera Botello!”, gritaron una y otra los manifestantes durante la inédita marcha convocada por habitantes de San Francisco Telixtlahuaca tras la muerte del párroco Miguel Ángel Morelos García, quien falleció a las 00:45 del pasado 27 de diciembre, fecha en que cumpliría 43 años de vida sacerdotal.

De acuerdo con los inconformes, el sacerdote murió después de que el arzobispo le comunicó que debía dejar la parroquia de Telixtlahuaca. Tal situación motivó que la feligresía resguarde día y noche el templo para impedir la llegada del nuevo cura, Leonel García.

“No queremos que nos manden un sacerdote de su misma línea porque son mentirosos y pederastas”, señalaron, y aseguraron que el padre Miguel Ángel Morelos fue uno de los que denunció la pederastia del cura Gerardo Silvestre Hernández, razón por la cual el arzobispo pretendía quitarlo de su parroquia, donde permaneció hasta el último aliento

Además, fue uno de los prelados que alzó la voz durante el conflicto sociopolítico de 2006, y envió una carta a Vicente Fox y a la Conferencia del Episcopado Mexicano para reprobar la violencia y la entrada de la policía federal a Oaxaca.

También participó en un plantón en el Arzobispado para defender al cura de Santiago Apoala, Leoncio Hernández, quien denunció discriminación. Y firmó la carta que enviaron al Vaticano donde exigieron que el arzobispo pida perdón por proteger a Silvestre Hernández, detenido el 29 de noviembre de 2013 por el presunto abuso sexual de 45 niños indígenas.

Ese hecho costó el sacerdocio a los párrocos de Cristo Rey y de Santiago Camotlán, Apolonio Merino Hernández y Ángel Noguera Nieto, respectivamente.

Tras su muerte Morelos García fue despedido con una misa de seis sacerdotes, banda, coros y consignas de maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

A ocho días del deceso, la feligresía realizó una marcha y un mitin frente a la Catedral y el Arzobispado, donde colocaron cartulinas con diversas consignas, entre ellas:

“Exigimos destitución de Chávez Botello por incubrir (sic) pederastas, regrésate a tu pueblo”, “Botello con tus actos cómo quieres respeto y ser ejemplo para el pueblo”, “Justicia para todos los jóvenes que han sido violados por los sacerdotes no callar este silencio”.

Y el grito: “¡Fuera Botello! ¡Fuera Botello! ¡Fuera Botello!”.

Subrayaron: “Queremos a un sacerdote que no esté de acuerdo con las cochinadas que existen en la iglesia”.

Por lo pronto, sacerdotes en rebeldía se comprometieron a realizar las labores que hacía el Padre Miguel.

En el mitin, los manifestantes mencionaron que con la llegada de Chávez Botello han muerto más sacerdotes que con otros arzobispos, porque de manera “inhumana” desplazó a los de edad avanzada de sus parroquias y “terminaron muriéndose de tristeza, enfermos y abandonados”.

Un sacerdote rebelde soltó: “José Luis, cuántas muertes de sacerdotes tiene en su conciencia, ya lo llaman el mata-viejitos. Lleva 32 a los que les quitó su parroquia, se deprimen y los lleva a la muerte”.

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