El grito de Rubén Blades a Maduro y Venezuela: “¡Prohibido olvidar!”

El rey de la salsa ofrece un concierto en Madrid que congrega a buena parte del exilio venezolano en España y sigue gira por Barcelona y Canarias

JESÚS RUIZ MANTILLA/El País/Madrid 18 JUL 2017 – 07:00

Prohibieron ir a la escuela e ir a la universidad.

Prohibieron las garantías y el fin constitucional.
Prohibieron todas las ciencias, excepto la militar.
Prohibiendo el derecho a queja, prohibieron el preguntar.
Hoy te sugiero, mi hermano, pa’ que no vuelva a pasar,
¡Prohibido olvidar!

Puede que tenga oportunidad de decírselo a la cara en un encuentro bilateral de jefes de Estado. Rubén Blades aún no ha descartado presentarse a presidir Panamá, su país de origen, en 2019. Si Nicolás Maduro sigue en su puesto pasándose por el forro el clamor en las calles y con algunos cadáveres más encima de la mesa, cabría la posibilidad de que se diera la coincidencia de ambos en sus respectivos cargos. Pero mientras, Blades le canta las cuarenta sobre el escenario con temas que representan toda una radiografía vigente contra las dictaduras, como Prohibido olvidar.

Pasaban 45 minutos de concierto en el Botánico de la Complutense en Madrid. Los cuerpos se iban contoneando al ritmo de su repertorio y con la energía que despedían los 16 miembros de la Big Band liderada por Roberto Delgado que le acompañan en su gira española, a la que le quedan actuaciones en Barcelona (día 19), Tenerife (21) y Las Palmas (22). Entonces Blades dijo: “¡Para Venezuela!”. Y sonaron como una ristra de espejos deformes retratando la vileza las estrofas de aquella canción.

También, Blades lo ha ido machacando en su página web. Maduro, en su estilo matonil, lo ha amenazado públicamente. Ambos mantienen un tenso rifirrafe constante. El mandatario le ha reprochado, entre otras cosas, no ser fiel a su canción Pablo pueblo, que también sonó en Madrid. Pero antes que esta, Blades prefirió dedicarle Prohibido olvidar. Los vínculos del músico con Venezuela son fuertes desde que triunfara allí al inicio de su carrera. La asistencia de venezolanos al concierto madrileño así lo confirmó. Fueron los más numerosos entre las filas latinas. O al menos, los que más ruido metían cada vez que Blades les lanzaba un guiño sin aludir directamente a su actual presidente.

Si Blades concurriera a las urnas, queda claro que su proyecto de corte progresista no tendría nada que ver con los despojos plagados de ínfulas totalitarias y chuscas que aporta hoy lo bolivariano. En algunas entrevistas a este periódico, el músico ha admitido andar pergeñando un programa que tiene más que ver con el ideario social de sus canciones que con la matraca chavista y siempre conectado con una órbita de izquierda inspirada en líderes como el uruguayo Pepe Mujica.

Prohibido el derecho a huelga y el aumento salarial.
Prohibieron ir a la calle y al estado criticar.
Prohibieron reírse del chiste de su triste gobernar.
Prohibieron el desarrollo del futuro nacional.
Yo creo que la única forma de darle a esto un final es:
¡Prohibido olvidar!

Por el momento, ya ha anunciado que esta es su última gira de salsa en gran formato. El recorrido a su carrera en tres horas que ofreció en Madrid mantiene alto su prestigio y su carisma frente al público. Pero la política, ya saben, es otra cosa.

Para postularse, Blades esgrime su perfil de experto en leyes, con estudios en su país y en Harvard, aparte de experiencia como líder del movimiento Papá Egoró (Madre tierra), creado en 1994 y con el que ya concurrió a unas elecciones. Sobre el escenario, apenas necesita más credenciales que haber cambiado el rumbo de la música latina para siempre con sones como Pedro Navaja, Ojos de perro azul –su tributo a García Márquez-, Pablo Pueblo, Maestra vida, Las cuentas del alma, Decisiones…

Prohibieron los comentarios sin “visto bueno” oficial,
Prohibieron el rebelarse contra la mediocridad.
Prohibieron las elecciones y la esperanza popular.
Y prohibieron la conciencia, al prohibirnos el pensar.
Si tú crees en tu bandera y crees en la libertad:
¡Prohibido olvidar!

En campaña, bien le valen aun temas como Buscando América o Patria, con su idea panamericana de cohesión continental desde las fuerzas latinas de Nueva York a la Patagonia. También su coherente reivindicación de Simón Bolívar, mucho más viva y pertinente que la de la guardia bolivariana emprendiéndola a tiros por las calles de Venezuela.

No ha desvelado aun sus intenciones, pero todo apunta a que con 70 cumplidos –tiene a día de hoy 69-, se decidirá por la carrera presidencial. Mientras se va dando el gusto en esta gira mundial de despedida de dejar algunas ideas claras y todo un legado de autenticidad en lo más alto.

Pobre del país donde lo malo controla,
donde el civil se enamora de la corrupción.
Pobre del país alienado por la droga,
porque una mente que afloja, pierde la razón.
Pobre del país que, con la violencia crea
que puede matar la idea de su liberación.
Pobre del país que ve la justicia hecha añicos
por la voluntad del rico o por orden militar.
Cada nación depende del corazón de su gente.
Y a un país que no se vende, nadie lo podrá comprar!
¡No te olvides!

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