Fiscal avisa a Junqueras: ser ‘president’ no debe afectar a su situación penitenciaria

-Junqueras apela a sus convicciones religiosas y a que busca el diálogo para defender en el Supremo su excarcelación. -El alto tribunal revisa el recurso del exvicepresidente catalán contra la decisión de mantenerle en prisión

REYES RINCÓN/ÓSCAR LÓPEZ-FONSECA/ALEJANDRO ROMERO/El País/Madrid 4 ENE 2018 – 08:30. El Tribunal Supremo revisa este jueves el recurso del exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras sobre la decisión del juez Pablo Llarena de mantenerle en prisión preventiva por su papel en el proceso independentista. A la vista, que ha comenzado sobre las 10.40 y terminado minutos antes de las 13.00, ha asistido el propio Junqueras, encarcelado desde el 2 de noviembre en la prisión madrileña de Estremera. La sala ha empezado a deliberar nada más terminar la vista, pero ha interrumpido la deliberación sobre las 14.30 de este jueves y continuará, probablemente, mañana, según fuentes del Supremo.

Junqueras ha comparecido ante los tres magistrados que componen la sala de apelación de lo Penal: Miguel Colmenero (que será el ponente de la resolución que se adopte), Francisco Monterde y Alberto Jorge Barreiro. El exvicepresidente ha acudido a petición de su abogado y ha pedido un turno palabra, que los magistrados le han concedido. Junqueras, según fuentes presentes en la declaración, ha alegado que es un hombre religioso y “de paz” y ha apelado a su “civismo” para convencer al tribunal de su excarcelación. Además, ha dicho que apuesta por el diálogo, por “la vía negociada”, según ha explicado a las puertas del tribunal su abogado, Andreu Van den Eynde. “Lo que confirma una opción personal, no táctica, fundamentada en la realidad del proyecto político que defiende y además ha reclamado poder ejercer su función como diputado y poder trabajar para el millón de personas que le ha votado, poder estar con su familia y en definitiva poder estar en libertad”, ha explicado el letrado.

La fiscalía, según las fuentes consultadas, ha respondido que estas palabras de Junqueras deben ser avaladas con “hechos”. Otras fuentes señalan que el ministerio público ha advertido al exvicepresidente catalán de que “la justicia no es moneda de cambio” y que su posible “nombramiento como presidente no puede afectar a su situación de presión provisional”. “Los llamamientos a las masas hacen muy probable la violencia y a quien los realiza le resulta indiferente que se produzcan”, ha añadido el fiscal, según estas fuentes. También ha dicho la fiscalía, al comienzo de su intervención, que la opción independentista no es ilegal, pero sí lo es el incumplimiento de las leyes.

En la vista han estado presentes las acusaciones (los fiscales Javier Zaragoza y Consuelo Madrigal y el abogado de Vox, personado como acusación popular). También han asistido los abogados del expresidente de la ANC Jordi Sànchez y del exdiputado de Catalunya Sí que es Pot Josep Nuet, que se han adherido al recurso del exvicepresidente catalán. La fiscalia ha solicitado que se mantenga la situación de prisión para Junqueras por entender que existe el riesgo reiteración delictiva, no solo respecto al delito de rebelión, sino también del de sedición y malversación de caudales públicos, según lasfuentes consultadas.

Junqueras, más delgado y vestido con vaqueros, camisa blanca y zapatillas, según fuentes presentes en la declaracion, ha sido trasladado a primera hora de la mañana desde la cárcel de Estremera hasta los calabozos de la Audiencia Nacional, a donde ha llegado sobre las 9.20 en un coche escoltado por dos vehículos de la Guardia Civil. Una hora más tarde ha sido trasladado en un furgón de la Policía Nacional al Tribunal Supremo.

La fiscalía va a pedir que Junqueras siga en prisión, como ya hizo el ministerio público al solicitar al alto tribunal que rechazase el recurso presentado por el exvicepresidente de la Generalitat a la decisión de mantenerle encarcelado. La fiscalía considera que se mantiene el riesgo de reiteración delictiva por el que Llarena rechazó dejar en libertad a Junqueras, al exconsejero de Interior Joaquim Forn y a los líderes de ANC y Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, el pasado 4 de diciembre.

Según el escrito redactado por el fiscal Jaime Moreno, que rechazo todos los argumentos que esgrimió la defensa de Junqueras para pedir salir de la cárcel, el exvicepresidente no puede ser puesto en libertad porque existe riesgo de que reincida en los delitos que se le atribuyen, ya que estos no fueron “un hecho puntual y aislado” sino “un conjunto de actuaciones concatenadas finalísticamente y organizadas”.

El abogado de Junqueras, Andreu Van den Eynde, defenderá que se excarcele a Junqueras apelando a su derecho a la participación política, ya que en las elecciones catalanas fue el candidato a la presidencia de la Generalitat de ERC y se ha convertido en “el representante político de miles de personas”, según explicó ayer en declaraciones a Catalunya Radio. Además, aseguró que la última vez que pidieron la libertad de Junqueras la justicia se la denegó por considerar que primero debía “configurarse el escenario político” en Cataluña, y, según el letrado, esto ya ha pasado tras las elecciones del 21-D. Van den Eynden defendió que hay “miles de alternativas” a la cárcel provisional que son menos invasivas, y puso como ejemplos la cárcel domiciliaria, pagar una fianza, firmar ante un juzgado, o tener una escolta permanente de la Policía Nacional.

Pero la sala de apelaciones del Supremo debe decidir si el hecho de que ya se hayan celebrado las elecciones en las que Junqueras concurrió como candidato a la presidencia juega a favor del exvicepresidente, como defiende su abogado. Cuando el juez Llarena decidió mantener a Junqueras en prisión no se habían celebrado todavía los comicios autonómicos, pero la presencia del exvicepresidente en las listas fue vista por el magistrado como un riesgo añadido de reincidencia delictiva. Según Llarena, el riesgo de que vuelva a delinquir “va expresamente unido a las responsabilidades públicas” a las que aspiraba al presentarse a las elecciones. En su auto, Llarena tampoco daba credibilidad en el compromiso mantenido por Junqueras en su comparecencia ante el juez de apostar por el diálogo para resolver el conflicto independentista y apartarse de la vía unilateral. El magistrado prefirió dejar al exvicepresidente en prisión hasta “constatar que la posibilidad de nuevos ataques haya efectivamente desaparecido, o que paulatinamente se vaya confirmando que el cambio de voluntad es verdadero y real”. “Solo entonces se justificará rebajar la intensidad de la medida cautelar adoptada contra estos inculpados” por la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, afirmó el instructor.

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