La disidencia de las FARC captura a un funcionario de la ONU

La disidencia de las FARC ha capturado a un trabajador de Naciones Unidas en pleno proceso de paz

JOSÉ FAJARDO/El Mundo/Bogotá (Colombia)/4 may. 2017 21:22. La disidencia de las FARC ha capturado este miércoles por la noche a un funcionario de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) en el Guaviare, al sur de Colombia. El incidente coincide con la presencia del Consejo de Seguridad de la ONU en el país para comprobar cómo está avanzando la implementación del acuerdo de paz con la guerrilla. La visita, la primera vez que el Consejo de Seguridad acude en pleno a un país de América Latina en sus más de 70 años de historia, debía servir como un aval al proceso.

“Este hecho no cambia nada. No debe tener ninguna implicación respecto a la implementación del acuerdo de paz, que va por buen camino.Es un caso aislado, hasta el momento no habíamos sufrido hostigamientos de este tipo”, dice a EL MUNDO Helene Papper, directora del Centro de Información de Naciones Unidas (CINU) en Colombia, quien por el momento prefiere hablar de “retención” y no de “secuestro” y achaca este problema “a la desinformación entre las partes” que podría haber provocado el incidente.

La identidad de la persona retenida por la disidencia de las FARC no ha trascendido por motivos de seguridad, pero se sabe que es colombiano, que forma parte de la ONU desde 2008 y que había llegado a la zona el 1 de mayo para trabajar en el programa nacional de sustitución de cultivos ilícitos. Los hechos se produjeron en la aldea de Barranquillita, en el municipio de Miraflores, ante la presencia de unas 400 personas, incluidos miembros de la alcaldía. Esta zona al sur del departamento del Guaviare, conocida durante los 80 y 90 como “la capital mundial de la coca” , registra una fuerte presencia del Frente Primero Armando Ríos de las FARC, que rechazó desmovilizarse y sigue controlando los negocios ilegales.

La ONU ha condenado la acción en un comunicado y exige su liberación inmediata, una petición a la que se suma el Gobierno colombiano a través de Rafael Pardo, el Alto Consejero para el posconflicto.”Rechazamos este hecho, es un hecho grave de la disidencia de las FARC. Esta persona no tiene que ver con el mecanismo de verificación ni forma parte de la misión política de la ONU, pero la seguridad es nuestra principal función. Vamos a establecer una mayor coordinación con la fuerza pública para proteger no sólo a los funcionarios de Naciones Unidas, sino a todas las personas que forman parte del programa de sustitución de cultivos ilícitos”.

Este jueves entra en vigor la tercera fase de este programa. Los cultivadores de la región deben inscribirse para firmar su compromiso respecto a la erradicación de coca, marihuana y otros cultivos ilegales y comenzar así el proceso de forma efectiva. El Frente Primero ha distribuido durante los últimos días panfletos pidiendo a los campesinos del Guaviare que no firmen los acuerdos, pues denuncian que el Gobierno incumplirá los compromisos. “Ellos viven de la droga y quieren seguir viviendo de la droga”, dice Rafael Pardo, quien asegura que las FARC sí apoyan el acuerdo.

Retraso en la fecha de abandono de las armas

Otro problema amenaza con complicar la implementación del acuerdo de paz firmado entre el presidente Juan Manuel Santos y el líder guerrillero alias ‘Timochenko’ el 24 de noviembre en la capital, Bogotá. Es el retraso en el cronograma de la dejación de armas, que debería estar completado antes del 1 de junio. Fuentes de las FARC aseguran que el proceso de desmovilización de los 7.000 guerrilleros en las zonas veredales y transitorias y los campamentos dispersos por todo el país se podría prolongar hasta después del verano. “Todas las armas individuales deben estar recogidas para el día previsto”, asegura Rafael Pardo. Sin embargo, no ha mencionado qué sucederá con las decenas de caletas con explosivos y otras municiones que la guerrilla esconde en las junglas y montañas de Colombia.

Este viernes está prevista la visita del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a una de estas zonas de transición a la vida civil de las tropas de las FARC. Aunque el lugar aún está pendiente de confirmación por las lluvias en el país, fuentes de la ONU informan que “con una seguridad del 80%” será en La Reforma, en el Meta, el departamento vecino del Guaviare, una región tradicionalmente controlada por la guerrilla. Mientras tanto, la Casa Blanca ha anunciado que Santos se reunirá por primera vez con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el próximo 18 de mayo, en Washington. La inversión de Estados Unidos para el posconflicto en Colombia será uno de los temas claves. El líder colombiano se esfuerza desde hace meses por transmitir al exterior la idea de que en Colombia la paz ya es un hecho.

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