No se mata la verdad matando periodistas

Raúl González Nova. Me siento profundamente honrado en escribirles unas breves palabras, como periodista, comunicador social,  he conocido la persecución, las amenazas, y la censura de muchas formas, pero aun así pienso que el peor de los pecados sigue siendo engañar a nuestros lectores, televidentes u oyentes. ¡Cada día es nuevo, y si lo vivimos plenamente, podremos realmente gozar de la vida y vivirla a  plenitud, y realizar nuestros más anhelados sueños futuros!. Hay un clamor general de los compañeros periodistas o comunicólogos, y este clamor es mundial y ese grito de angustia es, ¡QUE NOS ESTÁN MATANDO!. y nuestras autoridades NADA hacen para poner un remedio, pero que remedio pueden poner si son ellos mismos los que “mandan asesinar”, los que “mandan acallar las voces de nuestros compañeros”, sí, me refiero a esos “narco políticos”, que tanto daño le han hecho al periodismo, seguimos invocando a nuestra unidad, aunque sería mejor para todos, que la unidad fuera real, y que se mostrara, la solidaridad cuando aún estamos en vida, y que luchemos por un mismo objetivo sin esperar la muerte de algún compañero para  halagarlo y resaltar sus virtudes que curiosamente, en vida pocos le vimos.

Pasamos por varias crisis, económica, de conciencia, de ideas, porque vemos  que una nube ha escurecido nuestro panorama, pero es la hora de ser autocríticos y ver a nuestro interior que nuestra falta de capacidad o de voluntad, no nos ha permitido primero: reconocer nuestra situación y segundo: armarnos de solidaridad gremial para luchar y vencer tales adversidades. Compañeros, así como nadie nos ha impedido manifestarnos y ejercer lo que nos permite nuestra carta magna en sus artículos 6 y 7, de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, la libertad de expresión es un derecho fundamental reconocido en la declaración americana sobre los derechos y deberes del hombre y convención americana sobre los derechos humanos, la resolución 104 adoptado por la conferencia general de la organización de las naciones unidas  para la educación, la ciencia y la cultura (UNESCO), el pacto internacional de los derechos civiles y políticos, así como otros instrumentos internacionales y constituciones nacionales,  mismo que hemos abrazado a más no poder, para defendernos, tampoco hay más impedimentos para agruparnos que nuestra propia voluntad, porque no hemos tenido esa decisión para darle vida a nuestra organización, les invito, a reflexionar sobre nuestra unidad, sobre esta gran alianza, ahora es el momento de luchar en unidad, por ideales en conjunto y no prebendas personales que en nada ayudan a la comunidad de periodistas y comunicadores de todo el mundo.

Si queremos cambiar las cosas, tenemos que comenzar por nosotros mismos, suena difícil, pero solo será si nos decidimos ahora, si ponemos un mínimo esfuerzo, lo podremos lograr, tenemos la mejor arma, y esa arma es nuestra pluma, nuestra palabra, nuestros medios de comunicación. Sabemos que la prensa no constituye ningún poder, no está reconocido en ninguna constitución de ningún país del mundo, ni en ningún tratado internacional.

La situación actual del periodismo, está hoy en un momento crítico,  pensamos que  hay grandes

Avances en la historia profesional, pero para mejorar debemos evaluar lo bueno y también lo malo.

Algunas de las características negativas de la situación profesional que se está viviendo serían las siguientes: la difícil situación económica que viven los medios de comunicación, y la desaparición de muchos de estos, produce la precariedad laboral de los periodistas y limita la autonomía de su ejercicio profesional, tanto por presiones políticas como económicas. La falta de herramientas legales que faciliten el acceso a la información. La crisis es también un momento de confusión, donde incluso con buenas intenciones es posible cometer perjuicios contra la convivencia democrática. Por eso creemos necesario debatir, entre todos, los roles comunitarios que el periodismo hoy debería intentar cumplir, debemos promover las prácticas en defensa de la libertad de expresión y denunciar y trabajar contra las restricciones impuestas a este derecho básico de la democracia. Debemos  defender la verdad, nuestra independencia como periodistas y comprometernos a dar un tratamiento honesto a la información, la vida de los periodistas  continuará en riesgo mientras la impunidad siga siendo el principal instrumento para quienes tienen la necesidad de ocultar información o ven amenazados sus intereses particulares, frente a los intereses legítimos de la sociedad.

Hace falta la voluntad comprometida de todos los actores sociales: gobiernos, legisladores, jueces, ciudadanos, organizaciones de la sociedad civil y de la población en general, para terminar con los ataques en contra de quienes tienen la misión social de transmitir y analizar la realidad en que vivimos. Ya lo decía el gran maestro Gabriel García Márquez (un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse).
La libertad de expresión ha sido uno de los temas más tocados en las últimas semanas, los asesinatos y desapariciones, en México  mantenemos el deshonroso primer lugar en el mundo en atentados a informadores y medios de comunicación. Lo más grave radica en que todos los casos reposan en la más vergonzosa impunidad, nuevamente nos dirigimos a las instancias correspondientes para exigir justicia, en el entendido de que sólo con su decisión política se puede revertir el fenómeno que tiene como objetivo único y fundamental el socavar la libertad de prensa, así como el derecho a la información.

Aquellos que nos están matando, solo me resta decirles que; NO SE MATA LA VERDAD MATANDO PERIODISTAS

DECIR LA VERDAD SIEMPRE, AUNQUE SEA MOTIVO DE ESCÁNDALO… HASTA LA PRÓXIMA MIS QUERIDOS LECTORES:

raulgonzaleznova@yahoo.com.mx

TWITTER: @RaulGonzalez Nov

FACEBOOK: Raúl González Nova

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