Protestan en la UAZ por atentado armado a tres alumnos

Alfredo Valadez Rodríguez/La Jornada|lunes, 11 sep 2017 18:41. Zacatecas. Más de 700 estudiantes y maestros de la Unidad Académica de Veterinaria y Zootecnia de la UAZ marcharon este lunes desde la sede de dicha escuela, ubicada a un costado del kilómetro 30 de la autopista Zacatecas–Fresnillo, hasta la cabecera municipal de Calera de Víctor Rosales, como protesta por el atentado armado contra tres estudiantes de dicha institución, la tarde del pasado viernes.

El contingente lo encabezaron Antonio Guzmán Fernández, rector de la UAZ, así como Pedro Martínez Arteaga, secretario general del sindicato de personal académico (SPAUAZ), entre otras autoridades universitarias, que se sumaron al reclamo para exigir a las autoridades, en sus tres niveles de gobierno, “garantías de seguridad”, para los más de más de 45 mil estudiantes, maestros y trabajadores de dicha institución pública.

Resguardados al frente y detrás del contingente por varias patrullas de seguridad pública, policía estatal preventiva y la policía ministerial del estado, el grupo de manifestantes salió a las 08:00 horas de la escuela de Veterinaria, para comenzar a caminar con pancartas y consignas, hasta llegar cerca de las 09:30 horas a la presidencia municipal de Calera.

Ahí, el rector Antonio Guzmán Fernández planteó a el alcalde Reynaldo Delgadillo Moreno del PAN–quien salió al acceso principal del ayuntamiento a escuchar a los manifestantes-, y ante reporteros de distintos medios, “la preocupación que se mantiene en la comunidad universitaria, por la ola de violencia que nos alcanzó, y éste es un tema muy sensible para toda la sociedad”.

“Estamos exigiendo justicia, que se aclare la situación, que no quede impune el asesinato de nuestros jóvenes de Veterinaria. También hacemos un llamado a la sociedad en general, para estar alertas ante esta circunstancia, y las autoridades tenemos que trabajar coordinadamente para contener ésta problemática de manera conjunta”

El rector de la UAZ manifestó que éste mismo lunes se reuniría con Francisco Murillo Ruiseco, procurador de justicia del estado, así como con Fabiola Torres Rodríguez, secretaria general del gobierno estatal, dijo “vamos a buscarlos por parte de la UAZ, para generar nuestros mecanismos de protección de toda la comunidad, tácticas de prevención de estudiantes, maestros y trabajadores”.

El ataque del pasado viernes a tres estudiantes de Veterinaria de la UAZ, ocurrido en la cabecera municipal de Calera (dos murieron y otro resultó herido), no es el primer atentado mortal contra alumnos universitarios, además de otros casos de alumnos “levantados”, privados ilegalmente de su libertad, como es el caso de las escuelas de Economía y Preparatoria.

En éste contexto se le preguntó al rector si ha habido “tibieza” de la administración universitaria, para exigir a las autoridades de los tres niveles, garantías de seguridad a los estudiantes, como de hecho lo han señalado en redes sociales varios grupos de universitarios, a lo que Guzmán Fernández (quien junto con Rubén Ibarra Reyes, secretario general de la UAZ, mantienen una relación política cercana con el gobierno estatal del PRI), respondió molesto:

“No, lo que nosotros tenemos que hacer es proteger a nuestra comunidad, que tiene más de 40 mil estudiantes (y 5 mil trabajadores y maestros), y tenemos que hacer lo que nos corresponde a nosotros. Y darle seguridad a la comunidad, es lo que le corresponde a las autoridades de los tres niveles”.

Por otra parte mientras esta marcha se realizaba en la ciudad de Calera, en el municipio de Ojocaliente, al sur de la capital de Zacatecas, sujetos armados se enfrentaron con Policías Estatales Preventivos, sobre la carretera que comunica a las comunidades rurales de Tahonas con Rancho Nuevo.

Los pistoleros, quienes viajaban en un automóvil marca HONDA HRV, de modelo reciente, color gris oscuro, habrían disparado contra una patrulla de la PEP, lo que originó una persecución a tiros, durante varios kilómetros.

Tras la refriega, se informó extraoficialmente, murió abatido el Comandante Wacho, presunto integrante de los Zetas–Talibanes, así como uno de sus sicarios. Al menos un tercer pistolero habría logrado huir, corriendo entre matorrales de un cerro. Peritos del Instituto Zacatecano de Ciencias Forenses, así como policías ministeriales y estatales, resguardaron la zona hasta el levantamiento de los cadáveres.

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