Reducen evasión a 2.6% del PIB; en ISR es el mayor fraude

El monto del impuesto eludido equivale a 14 años del presupuesto destinado a la UNAM o siete años de recursos del Seguro Popular

10/04/2018 06:30  LINDSAY H. ESQUIVEL/Excélsior/CIUDAD DE MÉXICO. La evasión de impuestos en México costó al país 510 mil millones de pesos en 2016, monto que representó el 2.6% del PIB, reporta el estudio Evasión Global de Impuestos 2017, de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Con 58% del total, el gra­vamen más evadido es el Im­puesto Sobre la Renta (ISR), seguido por el Impuesto al Va­lor Agregado (IVA), con 37%; el Impuesto Especial sobre Pro­ducción y Servicios (IEPS), 4%, y el Impuesto General por Im­portaciones y Exportaciones (IGIE), uno por ciento.

La evasión fiscal de 2016 equivale a 14 años del presu­puesto destinado a la UNAM y siete años del Seguro Popular.

Luis Ernesto Derbez, rector de la UDLAP, dijo que la eva­sión en 2016 es de las más ba­jas desde 2008, cuando costó más de 518 mil millones de pesos. La tasa de evasión llegó a su pico más alto en la crisis financiera de 2009, donde re­presentó 5.2% del PIB.

LA EVASIÓN AL FISCO SUMA 510 MIL MDP

En 2016 la evasión fiscal llegó a 510 mil millones de pesos, monto que represen­tó 2.6% como proporción del PIB, de acuerdo con el estudio Evasión Global de Im­puestos 2017, realizado por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Esta cifra equivale a 14 años el presupuesto destina­do a la UNAM, 13 años de re­cursos para el programa de pensiones a adultos mayores o siete años de presupuesto para el Seguro Popular.

De acuerdo con el reporte de la UDLAP, el gravamen que más evaden los contribuyen­tes mexicanos es el Impuesto sobre la renta (ISR), que repre­senta 58% del total del monto eludido, seguido del Impues­to al Valor Agregado (IVA) con 37 por ciento.

La evasión por Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) es de casi 4% y la del Impuesto General por Importaciones y Exportacio­nes (IGIE) de 1 por ciento.

Luis Ernesto Derbez, rector de la Universidad, explicó que para el caso del ISR los niveles de evasión más altos se dan en el rubro de personas físicas bajo el régimen de sueldos y salarios, así como en las per­sonas morales.

En relación al IVA, la tasa de evasión representa 0.9% como proporción del PIB.

Al respecto, el directivo dijo que al ser un impuesto al consumo de bienes y servi­cios, su evolución se explica debido a que los ciclos eco­nómicos están estrechamente relacionados con el consumo, por lo que, en periodos de re­cesión, la población busca cómo hacer frente a sus nece­sidades, lo que puede inducir a mayores niveles de evasión fiscal, mientras que en perio­dos de crecimiento económi­co es de esperarse lo opuesto.

Con respecto, al IEPS, el estudio encontró que la tasa de evasión en gasolinas y diesel para 2016 fue de 2.2%, mientras que, en el resto de los productos no petroleros, la tasa fue más alta, por ejemplo en plaguicidas alcanzó 26.8%, en tanto que la más baja se re­gistró en el rubro de bebidas alcohólicas menores a 14 gra­dos con 4.8 por ciento.

Derbez destacó que el por­centaje de evasión por IEPS a gasolinas y diesel, a pesar de ser bajo está por encima del resto de los productos no pe­troleros, mientras que la re­caudación por plaguicidas es mínima aunque su evasión es de las más altas.

MENOR FRAUDE

La cifra de evasión fiscal en 2016 es de las más bajas des­de 2008, cuando se tuvo un costo de más de 518 mil millo­nes de pesos.

Resaltó que la tasa de eva­sión alcanzó su pico más alto en la crisis financiera de 2009, cuando fue de 40% sobre lo recaudado, para ubicarse en 16.1% a finales de 2016.

A partir de 2012 hay una tendencia a la baja en la tasa de evasión al fisco, lo cual se pude explicar por la repercu­sión de la Reforma Fiscal y la efectividad en el trabajo del Servicio de Administración Tributaria en sus programas de fiscalización, a pesar de los altos niveles de impunidad y corrupción”, sostuvo Derbez.
De esta forma, el exfuncio­nario durante el sexenio de Vicente Fox, aprovechó para recomendar a los candidatos presidenciales continuar con las políticas implementadas en la presente administración en materia de fiscalización y modernización tecnológica en el pago de impuestos, ade­más de realizar una reforma fiscal que contemple eliminar exenciones y la Tasa Cero del IVA, así como el combate a la informalidad.

Si eliminamos la tasa cero y las exenciones se po­dría obtener una recaudación de 500 mil millones de pesos más cada año, es complicado y no lo dirán los candidatos, por lo que se debe pensar en la reforma”.
En su opinión desde hace 40 años se tiene la deuda de un nuevo marco fiscal que eleve los niveles de recauda­ción, pues con medidas como las señaladas anteriormente se pueden obtener tres billo­nes de pesos extra para los ingresos públicos.

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