Rentería, único mánager hispano de MLB

22 /04 /2017 9:16 AM /Marly Rivera | ESPN Digital. Cuando fue contratado por los Medias Blancas en esta temporada baja, el gerente Rick Rentería se convirtió en el único manager latino en un deporte en el que casi un tercio de sus jugadores son latinos. Rentería, que nació en Los Ángeles, habló sobre lo que esto significa para el deporte, cómo mantuvo viva la herencia mexicana de sus padres y lo que significó manejar el equipo de México en el Clásico Mundial de Béisbol 2013.

¿Por qué crees que eres el único mánager latino en MLB?

“Buena pregunta. Existen muchos candidatos calificados. Quizás necesitamos tener mayor exposición, hablar con la gente adecuada; conocer a las personas adecuadas. Los candidatos tienen que cumplir a la vez con lo que estén buscando y lo que necesiten las organizaciones. Obviamente la población latina en el béisbol está en crecimiento. Sé que soy el único en este momento, pero espero que en el futuro hayan más entrenadores y dirigentes de raíces latinas, lo cual vaya a la par con la continua expansión de los peloteros que siguen viniendo a jugar [a este nivel] en Grandes Ligas”.

¿Qué puede hacer MLB?

“No sé qué se podría hacer. Estoy seguro de que si se continúa buscando a más candidatos; quizás ser más proactivos para conocer más a los entrenadores que están en el béisbol en la actualidad. Cuando se habla de ser proactivo, eso requiere que más organizaciones sean también más proactivas al buscar y tratar de conocer quiénes son los candidatos que hay, y si consideran o sienten que están calificados para poder hacer el trabajo necesario a nivel de Grandes Ligas. Creo que si seguimos buscando, podríamos en realidad darnos cuenta que existen candidatos calificados que son capaces de ocupar puestos en Grandes Ligas”.

Fredi González me dijo que sentía presión [cuando era el único dirigente latino]. ¿Siente que tiene que ser el mejor, no sólo para conservar su trabajo sino también para abrirles las puertas a otros latinos?

“Lo que siento es que tengo que hacer lo mejor que pueda. Lo único que puedo esperar es que aquellas personas que toman determinaciones y pasan juicio, ya sean personas de ascendencia hispana o gente de cualquier cultura, que vean que estamos haciendo un buen trabajo. Esas son cosas que quedan fuera de mi control. Lo que puedo controlar es lo que hago en el camerino, en el terreno de juego, y, para ser honesto, lo tomo todo como un desafío. Así que no estoy muy preocupado por eso. Dejaré que la gente juzgue lo que soy o lo que no soy, y así será. Si hay personas que se sienten orgullosas de que estoy aquí, muy bien. Aprecio el apoyo y el valor que la gente le da, pero yo estoy aquí para hacer un trabajo. Eso es lo que me enfoco en hacer”.

“Quiero ser un mánager que resulta que es hispano, en lugar de ser un hispano que es mánager. Como he dicho antes, hay personas que creo que pueden asumir y cumplir con este puesto, y probablemente hacer muy buen trabajo. Soy muy afortunado de estar en la posición en la que estoy ahora”.

Jugó en MLB y México, ¿cuál es la diferencia principal entre los camerinos de Estados Unidos y México?

“En realidad, están pareciéndose cada vez un poco más. Hay mucha música; hay mucha alegría en la mayoría de los camerinos latinos. Creo que estamos viendo eso ahora aquí. Creo que los chicos están empezando a entender el valor de… para mí… la música. Cuando ellos tocan su música, a veces va de música country, a salsa, a merengue a pop, sea cual sea el caso, rock, metal… va cambiando. Pero creo que todos ellos entienden que aportan su granito de arena, y es algo que los une. Sé que cualquier gran organización tiene que hacer lo mejor que pueda para ayudar a los peloteros a convertirse en una sola familia más allá de los límites culturales, entenderse, conocerse, quererse como hermanos, porque salen al terreno con un solo objetivo en común: ser el mejor equipo que puedan ser para así darse el chance de ganar”.

Terry Francona nos dijo recientemente que tal vez el mundo sería ser mejor si aprendiéramos de los camerinos en MLB.

“Lo que digo es que los jugadores empiezan a conocerse, a conocer de dónde viene cada uno. Mientras se siguen relacionando, van conociendo las comunidades de dónde vienen, cómo son, cuántas personas viven allí, adónde irían a comer, qué harían. Digámoslo de esta manera, si pones a alguien de los Estados Unidos en un país extranjero, imagínate, en el béisbol ahora los peloteros vienen de Cuba, México, República Dominicana, Venezuela, de donde sea, y llegan aquí a Estados Unidos y tienen que asimilarse y hacer esa transición. No es tan fácil como la gente puede pensar. Pero si te pones en su lugar, puedes entender que nos corresponde a los que estamos aquí asegurarnos de que los que lleguen se sientan bienvenidos y sientan que tienen la oportunidad de formar parte de algo especial. Los camerinos de Grandes Ligas tienen la capacidad de hacer eso porque forjan amistades al punto de que se sienten casi como familia al pasar por ese proceso. Incluso, una vez estás fuera del béisbol, todavía estás en contacto con esas personas y compartes experiencias que crean un vínculo más allá del terreno de juego. Y sí, el mundo podría aprender un poco más sobre cómo llevarse mejor como lo hacemos en el camerino.

¿Cómo crees que tus propias experiencias han ayudado a los latinos a asimilarse a la cultura estadounidense, o eso es un proceso individual?

“Es un proceso individual, pero creo que cuando hablas con los peloteros, de ambos lados, en términos culturales, tienen ideas equivocadas el uno del otro. A veces tienes que ser la persona que se encarga de juntarlos y describirles y explicarles en términos más claros que probablemente son más similares en lo que piensan. Tienen grandes aspectos en común: a todo el mundo le gusta la música. A todo el mundo le gusta comer. A la mayoría de los peloteros les gusta vestirse bien. La mitad de ellos, si no más, utilizan diferentes tipos de colonia; diferentes productos para el cabello. Tienen muchas cosas en común”.

“Tienes que ayudarlos a entender que muchas de esas cosas son similares en términos de la apariencia externa, pero en lo que son similares es que la mayoría provienen de familias decentes; personas que quieren ayudar a sus familias. Se sientan a la mesa. Comen juntos. Hacen cosas que los unen. Creo que todo el mundo es muy similar. Yo quizás como tacos y quizás ellos comen hamburguesas. Pero si prueban mi taco y yo pruebo su hamburguesa, quizás me va a gustar, y antes de que se den cuenta, todo el mundo está mezclando muchas cosas diferentes. Es cuestión de hablar con los jugadores y ayudarlos a comprender que entiendo ambos lados. Puedo hablar tanto en inglés como en español. He estado en México, en Puerto Rico, en República Dominicana, en Venezuela, en muchas partes. Obviamente, todos los hispanos tienen matices particulares. La sociedad estadounidense, como la mayoría de las culturas, se supone que debe ser acogedora y hospitalaria. Creo que la comunidad latina es muy acogedora en general y creo que la sociedad estadounidense en general es una sociedad acogedora. Creo que tenemos muchas cosas en común”.

Como mánager, ¿cómo maneja el ambiente político hoy en día, en términos de los peloteros que quieran expresar sus opiniones en las redes sociales?

“Creo que cualquier persona que tenga notoriedad o fama, o los jugadores que tienen notoriedad y fama, todo el mundo piensa que tienen la obligación de usar su notoriedad para hablar de una plataforma en particular. La mayoría de la gente puede creer que tiene la obligación, debido a su notoriedad, de expresar opiniones en el ámbito político. Hay dos cosas que todo el mundo tiene que recordar, una es que en primer lugar son representantes de su organización, que es su equipo. Yo soy miembro de los Medias Blancas. No voy a utilizar esta plataforma como un podio para expresarme. Ahora, una vez esté fuera, tengo mis propios puntos de vista y perspectiva. Comprendo el deseo de dar opiniones políticas. La forma en que lo veo es de esta manera, he hablado con personas que están preocupadas, y les digo lo siguiente: ‘¿Tienes fe en Dios?’, ‘Sí’. Ok, si la respuesta es sí, e incluso sino es así, ‘¿Crees en algo más grande que en ti mismo? Ok. Entonces debes confiar en que hay más personas que se desean el bien que las que no. El ambiente está cambiando y siempre está evolucionando. Pero en última instancia, nunca regresará a ser lo que fue en el pasado. Eso no sucederá. Hay demasiadas personas que creen firmemente en que ya hemos evolucionado más allá de eso y somos mejores que eso. Los que permanecen encerrados en esa mentalidad en particular, me siento mal por ellos; siento pena por ellos. Es una manera triste de vivir la vida, porque es una existencia miserable el pensar que eres mejor que los demás, porque aferrarte a eso generalmente implica mucha rabia”.

Siendo mánager en un mercado importante y siendo mexicano-americano, ¿qué les dice a aquellos que les gustaría que aborde temas como que ‘el presidente Trump vaya a construir un muro’, que no debería involucrarse porque viste el uniforme de los Medias Blancas?

“No voy a responder a una pregunta de política mientras llevo puesto un uniforme. Eso es diferente. No significa que en mi vida privada no pueda abordar las cosas de cierta manera, pero sigo siendo consciente del hecho de que mientras sea una persona que está involucrada en una organización a mayor escala, mi enfoque cuando estoy aquí está en el béisbol. No soy analista político. No estoy postulándome. Pero cuando estoy hablando con un gran grupo de personas en mi vida privada, me expreso y comparto con ellos mis creencias basadas en mis ideas.

Lo entiendo. Lo comprendo. Mis padres ambos nacieron en México. Mis hermanos nacieron en México. Todos vinieron aquí a los Estados Unidos. Mis padres se convirtieron en ciudadanos. Tengo un hijo en la marina de guerra. Tengo un sobrino en la marina de guerra. Estamos sirviendo a este país. Estamos sirviendo bien a este país. Estamos representando a nuestra gente. Pero yo soy estadounidense y, por lo tanto, como estadounidense, también tengo el derecho a decir lo que quiera en términos de alentar a la gente de que no caiga en la trampa de ciertas cosas que opino son los pensamientos de una minoría. No llegará a mayores. Sólo tenemos que ser fuertes, intrépidos y persistentes en términos de cómo vivimos nuestras vidas”.

Esa conversación sigue siendo privada, ¿incluso con los jugadores?

“Sí, hay un tiempo y un lugar adecuado para hablar de ciertas cosas. Conozco a personas que han utilizado su posición para expresar su punto de vista. No estoy en contra de eso. Todo el mundo aquí tiene que representar a su equipo; seguimos siendo representantes de la organización. Si alguien me pregunta, le respondería que como ciudadano individual, haga lo que sienta que tiene que hacer. No voy a tomar eso en contra de nadie. Todo el mundo tiene el derecho de hacer lo que quiera, pero cada organización también podría tener establecidas ciertas normas o yo como mánager podría tener ciertas ideas de lo que me gustaría o no me gustaría, pero eso igual no impide que una persona haga lo que sienta que debe hacer.

Si un pelotero quiere expresarse, le recordaría que representa a la organización de los Medias Blancas, ¿pero todavía tiene la libertad de tomar esa decisión?

“Esa es su decisión. En última instancia, todo ser humano tiene el derecho a expresar su opinión. Pero todos debemos tener cuidado. Ninguno de nosotros habla, pienso que en ningún aspecto, sin entender que hay pros y contras en esas conversaciones. La pregunta es si la plataforma que utilizamos es la plataforma correcta, y si va a tener un impacto significativo en lo que sea que usted está tratando de ayudar a cambiar. Pienso que es mejor trabajar en la comunidad y hacer cosas allí para ayudar a las personas, es mejor que hablar. Las acciones terminan hablando más que las palabras. Cuando hablas con un grupo pequeño de personas, y compartes tus pensamientos y experiencias o sentimientos, quizás los entusiasmas, quizás los inspiras, quizás entiendan. A veces no se tienen que usar necesariamente los medios de comunicación para lograr las cosas. Muchos de nosotros hacemos muchas cosas que nadie sabe.

Cuando estabas creciendo, ¿te sentías más mexicano, estadounidense, mexicano-americano, o hay un punto medio?

“Bueno, recuerdo que mi mamá nos hablaba en español y mi papá nos hablaba en inglés. Ambos, si recuerdo bien, y mis hermanos me van a corregir si me equivoco, pero recuerdo que ellos estudiaban de noche. Vivíamos en Compton, al cruzar la calle de la escuela primaria Thomas Jefferson. Creo que asistían a clases nocturnas allí. Mi mamá iba, mi papá iba. Mi papá terminó de estudiar y creo que mi mamá paró porque siempre nos burlábamos de ella, porque trataba de hablar en inglés y le decíamos así no es como se dice. Ella se frustró y dijo que ya no iba a seguir. Así que mi mamá siempre hablaba en español con nosotros. Esa comunidad era una comunidad mixta. Terminamos moviéndonos a Southgate, que queda a pocas millas de distancia, porque cuando estábamos creciendo allí había muchas cosas relacionadas con las pandillas. Yo sabía que era mexicano, eso es fácil. Pero cuando vives en Estados Unidos, te estás asimilando. Podía hablar en español, y por lo que recuerdo, siempre hablé en inglés. Obviamente, fui a la escuela y allí hablaba en inglés. Mis hermanos probablemente tuvieron más dificultades porque vinieron (de México). Así que hablaban en español cuando llegaron. Eso es un poco más difícil. Pero yo nací aquí. Así que me asimilé. Las culturas son diferentes. Mis padres eran un poco más estrictos. Al menos eso me parecía. Pero, en general, creo que todos somos iguales”.

¿Todavía sientes ese orgullo mexicano?

Sí. Eso es lo que soy. No puedo negar quién soy. Soy mexicano. Mis padres son de México. Vinieron aquí. Nos dieron una oportunidad. Yo nací aquí. Así que tuve la oportunidad de hacer lo que hice.

Salvador y Ángela (sus padres) ¿son la definición de lograr el sueño americano?

Creo que por habernos dado la oportunidad de venir aquí para mejorar nuestras vidas. Todos nosotros hermanos y hermanas somos muy parecidos, pero hemos hecho cosas distintas hasta ahora. Yo sólo soy el que está en una posición de mayor notoriedad.

¿Qué significó para sus padres que fuera el mánager de México en el Clásico?
Mi mamá y papá estaban muy contentos, cuando me pidieron asumir el puesto. Obviamente nací en suelo estadounidense, pero soy alguien nacido en Estados Unidos que terminó dirigiendo al equipo mexicano; es algo irónico porque el camino fue del sur al norte, para luego terminar regresando al sur. Se completó un pequeño círculo. Todo el mundo estaba muy emocionado, mis hermanos, mis hermanas, mis tíos y tías, porque todavía tengo mucha familia allá. Fue un momento de gran orgullo. Fue un momento de gran orgullo para mí, porque, y no he hablado mucho sobre eso, pero es en cierta medida la culminación de honrar a tus padres y a tu familia.

¿Fue el momento de mayor orgullo para su familia, y para su papá, que ya falleció?

“Sí, fue genial. Recuerdo que cuando se lo dije estaba muy orgulloso. Obviamente eso fue hace unos cuantos años.

¿Te dio algunos consejos?

“Es algo curioso, mi papá, incluso cuando yo todavía era coach en ligas menores, siempre me dijo que yo sería mánager en Grandes Ligas. Me dijo ‘algún día vas a ser mánager en Grandes Ligas’. Y así sucedió. Siento mucho orgullo. Siempre nos alentaban. Todos tenemos puntos de vista diferentes. Todos los que provenimos de familias grandes siempre tenemos cada uno nuestro propio punto de vista sobre nuestra mamá y papá. Pero para mí todo siempre fue bueno”.

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