Soldados torturaron y asesinaron a 2 jóvenes en Jalisco en 2016, concluye CNDH

Los militares buscaban un automóvil supuestamente relacionado con el crimen organizado; la Comisión recomendó reparar integralmente el daño a los sobrevivientes.

Redacción AN/diciembre 5, 2017 8:26 pm. Soldados del Ejército Mexicano entraron ilegalmente en un domicilio particular en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, la noche del 27 de enero de 2016, torturaron a tres jóvenes que se encontraban en la casa, los detuvieron de forma ilícita y asesinaron a dos de ellos, concluyó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

La CNDH divulgó este martes la recomendación 54/2017, donde relata a partir de peritajes, declaraciones ministeriales y testimonios cómo fue que soldados que buscaban un vehículo supuestamente ligado a la delincuencia organizada, terminaron asesinando a dos jóvenes de 19 y 20 años de edad, cuyos cuerpos arrojaron en un predio.

Aproximadamente a las 21:30 horas del 27 de enero de 2016, el padre de uno de los jóvenes asesinados fue informado por vecinos que había militares en la casa de su hijo, por lo que se dirigió al lugar. Soldados le impidieron el paso y durante unas dos horas esperó afuera de la casa mientras escuchaba cómo su hijo pedía que ya no lo golpearan.

El joven que también fue torturado por militares pero que sobrevivió relató a un visitador adjunto de la CNDH que aproximadamente a las 21:00 horas fue a visitar a dos amigos (los jóvenes asesinados) y mientras estaban en la casa escucharon golpes en la puerta, se dieron cuenta que eran militares.

Los soldados entraron y lo sometieron: “en ese lugar lo comienzan a golpear a tablazos en las nalgas, le bajan los pantalones a las rodillas y le dan más de 100 tablazos al tiempo que le aplican toques eléctricos en todo su cuerpo colocándole agua, sal, cloro, fabuloso en los ojos y todo el cuerpo, se desmayó varias veces, lo pateaban por todas partes, le pegaron con una tabla con clavos en la planta de los pies, esos golpes le provocaron [que] perdiera el conocimiento, gritaba para que lo dejaran en paz, toda esa situación duró alrededor de 2 horas”.

Los militares también sometieron a los otros dos jóvenes, quienes se habían refugiado en la planta alta de la casa, y los golpearon en la misma forma. Les preguntaron por drogas y armas pero los muchachos decían que no sabían nada. Los elementos castrenses no encontraron algún objeto ilícito en la vivienda y se llevaron a los jóvenes en vehículos militares.

El padre de una de las víctimas observó cómo se los llevaban en la parte trasera de una camioneta y aseguraban un vehículo particular, propiedad de uno de los jóvenes.

Acudió a agencias del ministerio público local y federal, sin obtener información de los detenidos, fue al auditorio municipal donde se reunían los militares y éstos le dijeron que solamente habían asegurado un vehículo con reporte de robo, por lo que presentó una denuncia ante el ministerio público de Tepatitlán de Morelos.

El sobreviviente relató a la CNDH que los soldados los llevaron a un lugar desconocido, “al parecer una brecha”, donde los siguieron golpeando e interrogándolos sobre dónde tenían la droga y las armas y para qué cártel trabajaban.

“Al paso de unas horas, no sabe cuántas, lo levantan y un elemento del Ejército Mexicano le hace la famosa ‘llave china’ y le quiere torcer el cuello, pero como … es muy corpulento y gordo el soldado no pudo quebrarle el cuello haciendo varios intentos”, escribió el visitador de la CNDH que entrevistó al sobreviviente.

El joven dijo haber visto cómo militares sí les torcieron el cuello a sus dos amigos, luego se desmayó por varias horas y cuando despertó se acercó a sus compañeros, dándose cuenta de que estaban muertos.

Fue hasta dos días después cuando alguien pasó por el lugar y dio aviso a las autoridades sobre los dos cuerpos y el sobreviviente herido. Entonces, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Jalisco le notificó al padre de uno de los jóvenes muertos sobre el hallazgo realizado en un rancho sobre la carretera Tepatitlán-Tototlán.

Un perito del Instituto Jaliscience de Ciencias Forenses certificó que la muerte de los dos jóvenes se debió a las alteraciones traumáticas en órganos interesados: médula espinal y columna cervical, causadas por compresión medular por luxación cervical.

Cinco militares fueron imputados por los delitos de homicidio doloso, homicidio doloso en grado de tentativa y desaparición forzada, pero la única sentencia que se ha dictado hasta el momento, de acuerdo con la CNDH, es la de la justicia militar.

El 8 de marzo de 2017 el Juzgado Militar adscrito a la V Región Militar en La Mojonera, Jalisco, dictó sentencia condenatoria, únicamente respecto de dos soldados por los delitos de desobediencia e infracción de deberes; un militar recibió una pena de ocho meses de prisión y el otro, de siete.

La CNDH recomendó a la Secretaría de la Defensa Nacional que tome las medidas necesarias para la reparación integral del daño ocasionado a los sobrevivientes y a los familiares de las víctimas mortales; que colabore en la denuncia de hechos que por este caso presentará la CNDH ante la PGR, que capacite a sus elementos en derechos humanos y que elabore el protocolo necesario para que los soldados porten cámaras de video en todos sus operativos.

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